Protagonistas de la ciencia

El pasado miércoles conversamos con el divulgador Guillermo Goldes a propósito de la publicación del libro Protagonistas de la ciencia, en el marco del programa radial La banda ancha, que se emite por FM 103.7 Universidad-Calf.



La editorial de la Universidad Nacional de Villa María publicó Protagonistas de la ciencia, entrevistas con científicos, a partir de las conversaciones que se realizaban en el marco del programa radial Todo se trasforma. El libro las compila a partir del trabajo de Pablo García y Guillermo Goldes, que en diálogo radial nos contó:

El programa Todo se transforma era un encuentro semanal de divulgación científica que se emitía en la radio Universidad Nacional de Córdoba y tenía varios segmentos; uno de esos segmentos era un bloque dedicado a una entrevista en general con investigadores locales… pero bueno, cuando se habla de ciencia, rápidamente se trasciende la localía porque los temas suelen universalizarse. Y lo que nos pasa muchas veces con la radio es que uno tiene la impresión de que es todo demasiado efímero y que en una entrevista se dijeron cosas muy interesantes y uno dice: esto sólo lo aprovecha quien estaba en ese momento oyendo la radio… Entonces surgió la idea de publicar algunas de las entrevistas, en este caso son 25, transformándolas en un libro. La idea fue prosperando, la editorial de la Universidad Nacional de Villa María se interesó y hace aproximadamente un mes tenemos el libro en nuestras manos.


¿Cuál es el contenido del libro?

El libro contiene entrevistas a investigadores de disciplinas muy variadas: hay paleontólogos, geólogos, psicólogos, politólogos, historiadores, físicos, algún astrónomo matemático, el neurocientífico, hay antropólogos, de todo un poco. Tratamos de cubrir un espectro más bien amplio, cubrirlo en forma muy limitada por supuesto, tratando de representar de alguna forma la variedad y la riqueza de investigaciones que se desarrollan en casi todas las disciplinas en esta región.


Además de haber pasado por el programa, ¿encontraron algunos hilos o temas en común que se pueden tomar desde distintas áreas científicas?

Eso es un análisis que se puede hacer con posterioridad y que yo creo que estaría un poco a cargo del lector. Yo diría que más que hilos en común hay áreas de superposición y es interesante ver que en estas áreas de superposición algunas veces hay completo acuerdo entre los investigadores y otras veces no. Por ejemplo, hemos entrevistado a varios geólogos, algunos de ellos se dedican estrictamente a la investigación y otros se dedican a poner sus haberes al servicio de la minería; te podés imaginar que ahí hay un área de superposición donde no todos están de acuerdo, donde también tenemos que tener en cuenta a los biólogos que hablan también de conservación en algunas de las zonas en las cuales hay explotaciones mineras… 


Vos sos doctor en Astronomía y el otro editor del libro, Facundo García, es doctor en Ciencias químicas. ¿Por qué se tomaron el compromiso de hacer pública la ciencia?

Hace muchos años que mi carrera fue derivando hacia la divulgación de la ciencia por muy distintos mecanismos, por ejemplo, implementar museos de ciencia, o a través de programas radiales, o a través de una carrera de posgrado que tenemos en la Universidad Nacional de Córdoba para formar divulgadores científicos. Es decir, la pregunta de porqué yo me tomé este trabajo en realidad quizás es una pregunta que me que he visto plantear si no nos hubiéramos conocido hace 20 años. Hoy es mi tarea habitual porque se ha visto que no basta con investigar mucho y bien sino que hay que buscar también mecanismos para la apropiación social de ese conocimiento, porque ese conocimiento es patrimonio de todos.


Con todos los riesgos que eso implica…

Es todo un tema. Apostar por la divulgación científica es abrir una especie de caja de Pandora en el sentido que los investigadores hemos estado más o menos resguardados y los conocimientos más o menos se han mantenido sólo en boca de quienes los conocen… pero es mejor abrirlos para quien quiera apropiarse de ellos, entonces un efecto previsible es el debate público. En otras palabras, con la divulgación científica estamos logrando que el conocimiento antes enclaustrado ahora sea accesible a más gente y eso inevitablemente va a llevar a cambios en el propio saber y en la forma misma del trabajo de los investigadores; por eso se paga además el precio de entrar en el fango de las discusiones públicas y entrar en un terreno donde ya no hay guardianes de ese conocimiento. Pero siempre creo que es positivo que el discurso y el conocimiento se democratice aunque haya que pagar el precio de bajarse al barro.


La imagen de la caja de Pandora abriéndose es muy clara.

Yo creo que sí porque todos sabemos que la ciencia y la tecnología son una fuerza muy poderosa que moldea nuestra sociedad todo el tiempo, aunque el discurso de la ciencia no es un discurso hegemónico… otra discusión es si aspira a serlo. De la caja de Pandora pueden salir muchas cosas pero lo que está claro es que cuando uno la abre pierde el control, y eso no necesariamente es malo porque al mismo tiempo implica redistribuir algo del poder que está en manos de los efectores de la ciencia… al menos a nivel discursivo.