Algunos de los 28000 títulos que se editaron en Argentina durante el año 2020 nunca llegaron a las dieciocho librerías que tiene Neuquén (según relevamiento del FEN) ya que la tirada promedio fue de 1600 ejemplares.
Esto se desprende del Informe 2020 de producción y ventas de libros publicado por la Cámara Argentina del Libro recientemente, y que se elabora a partir de los datos que brindan las editoriales cuando realizan la inscripción de ISBN, si tenemos en cuenta que sólo en Buenos Aires hay 25 librerías cada 100 mil habitantes (ver). Es decir, los 1600 ejemplares promedio de una primera edición no alcanzaron para cubrir las vidrieras porteñas.
Esto se complementa con otro dato más preocupante en relación a la poca federalización de la industria editorial: el 75% de los libros se editan en CABA y provincia de Bs. As., el 12% en Córdoba y Santa Fe y el 13% en el resto de Argentina. En las otras industrias culturales la concentración es similar y los estudios definen esta característica como macrocefalia.
Las novedades se mantienen estable desde 2012 en torno a las 28000 anuales, pero la caída de la producción el año pasado fue del 30% con relación al 2019; lo que acumula un descenso de 60 puntos en los últimos 5 años. Es decir, se hacen menos libros de cada título.
Por último, hay dos datos a resaltar: las universidades nacionales editan el 5% de los libros argentinos (un porcentaje constante en los últimos años) y, quizás producto de la pandemia, el 37% de los títulos se comercializó en formato digital (la mitad de ellos ya es nativo digital).
Habrá que observar si estos números se mantienen en los próximos años o si sólo es otra de las consecuencias de la cuarentena que estamos atravesando los argentinos.
