Este fin de semana se realizó el Primer foro del relanzado Fondo Editorial Neuquino (FEN), versión siglo XXI. Del mismo participaron una veintena de interesados e interesadas en el mundo del libro. Pero no hubo libreros.
El FEN funcionará bajo el ala del Ministerio de las Culturas de Neuquén, será dirigido por Carina Medina y tendrá un consejo directivo conformado por Gustavo Lupano y dos miembros que deberán ser elegidos por sus pares; para esto se habilitarán y publicitarán las candidaturas en los próximos días, previo empadronamiento.
Este Consejo directivo deberá decidir qué hacer con el dinero que el gobierno destinará a “editar, reeditar, promocionar, distribuir, publicar y difundir obras intelectuales de autores que producen en la provincia”, según dicta el art. 1.
En principio, el FEN tendrá $1.600.000 para funcionar. Este monto se desprende de multiplicar por 10 lo que recibió en2019 una biblioteca popular de 1º a través de Conabip (art. 3) y debería estar disponible a principios de 2021. Si a eso le restamos unos $300.000 para gastos de funcionamiento (según el art. 7 lo destinado no debe superar el 20%), nos quedan poco menos de un millón 300 mil pesos para todo lo que se proponga hacer.
Si esto es así, ¿para qué alcanza el dinero?
Se puede utilizar el financiamiento para ir a ferias del libro, por ejemplo. Entre diseño y realización del stand, alquiler del espacio, pago de sueldos a los feriantes, alojamiento y comida, logística de libros, etc., la participación en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires cuesta un dinero similar al presupuesto anual que tendrá el FEN. Es decir, se puede usar el fondo para ir a una feria del libro.
Calcular el costo de edición de un libro es algo más complejo. Pero a la fecha, la impresión de 300 ejemplares de un libro en tamaño A5 (bolsillo) de 200 páginas con el interior impreso a un color y tapa en papel ilustración a color y plastificada tiene un costo aproximado de $150.000. Entonces, se podrían imprimir 10 títulos ya diseñados, y para su distribución gratuita en bibliotecas populares y escolares.
Pero el libro tendría que venir tipeado, corregido y diseñado. Si se agregan estos costos a la preproducción del libro neuquino, hay que hacer 5 títulos menos ya que esa parte de la edición tiene un costo similar a la posterior de impresión.
Es decir que se podrían editar unos 15 mil o 30 mil ejemplares aunque quedarían encajados prolijamente en una habitación. Este fue uno de los errores que se les achacaba a las anteriores gestiones. Otro, la imposibilidad de lograr la reunión de los 11 integrantes de la Comisión ejecutora. Por ejemplo, la silla que debía ocupar el Sindicato de Prensa de Neuquén, nunca fue ocupada.
Recordemos que el FEN fue creado en el año 1989 y en su derrotero de casi 30 años, editó unos 25 títulos.
La nueva ley 3164 se reglamentó a principios de diciembre de 2018, unos días después del cierre administrativo en la provincia. Por eso, el presupuesto 2020 del FEN fue de $0. A principios de este año hubo un pedido de presupuesto para el primer cuatrimestre con la intención de realizar un relevamiento y un empadronamiento de todos y todas les escritores que hay en territorio neuquino, pero no prosperó debido a la pandemia.
Por eso, el Festival de Editoriales Neuquinas y las acciones del FEN a la fecha se hicieron en el marco del Plan provincial de emergencia y reactivación cultural.
La nueva Comisión directiva del FEN tendrá que ponerse de acuerdo y definir los criterios con los que afrontará la ardua tarea de editar y distribuir al libro neuquino… Bah, si es que ya sabe bajo qué características un “manojo de hojas unido por el lomo” es neuquino o no.
