En el año 2014 el dramaturgo Alejandro Finzi recibía el Premio Konex a las Letras, y estrenaba en Córdoba, Tosco. Conversaba con él en su box de profesor y me expresaba lo siguiente:
“Escribí Tosco para que la juventud recuerde dos momentos luctuosos de la historia argentina contemporánea: el Cordobazo y la masacre de Trelew”. Con puesta en escena del grupo Zeppelin, y dirigida por Jorge Villegas, el trabajo sobre el sindicalista cordobés se estrenaba en el marco de los recordatorios por el 45 aniversario del Cordobazo.
Hace pocos días fuiste homenajeado por la Asociación Argentina de Investigación y Crítica Teatral (AINCRIT).
El premio que me dio Aincrit es un reconocimiento inesperado porque uno trabaja con muchísimas dificultades lejos de las luces de Buenos Aires. Lo recibí en nombre de quienes integran mi equipo: Hebe Castaño, Gabriela Charovsky, Laura Marcoccia, Fernando Frassetto, Romina Faccio, Adriana Mituardi y Emilio Alochis, que me siguen –mejor dicho me soportan- desde hace años. Yo dirijo el área de Literaturas europeas en la Universidad Nacional del Comahue y con mi equipo venimos trabajando el teatro europeo contemporáneo, una materia donde las fuentes no son muy accesibles. Hemos publicado más de 10 libros con esta temática, y el año pasado ganamos un premio de la UBA.
También serás distinguido como una de las 100 personalidades destacadas de la cultura argentina ¿Qué significa recibir el premio Konex?
El 16 de setiembre viajo a Buenos Aires con mi esposa a recibir el premio Konex a las letras, que se otorga cada 10 años. El otro día, llegaba a casa y el presidente de la Fundación Konex me llama por teléfono y me lo comunica; y pensé que se trataba de una broma de mal gusto. Sorprendido le pregunté si le podía dar la noticia mis hijos que viven en Canadá y se me largó a reir: “haga lo que quiera”, me dijo. Estoy muy emocionado y, probablemente, el premio signifique que empiezo a envejecer en serio.”
Tus obras se representan a lo largo del mundo pero una de tus últimas escrituras fue realizada para apoyar la recuperación de un espacio a cielo abierto que la gestión municipal de la ciudad de Neuquén cerró ¿Por qué?
Cuando se tapó de escombros el anfiteatro del Parque central, con mi esposa Laura nos acercábamos a colaborar y llevábamos facturas… yo soy incapaz de levantar una piedrita por la panza que tengo, mal me podría haber puesto a trabajar. Entonces me puse a pensar: "¿qué hago?". "Como soy autor teatral, entonces voy a escribir una obra", me respondí. Y hablé con Luis Giustincich, presidente de TENEAS, y le propuse llevar la obra a escena. Él habló con algunos docentes y estudiantes del Departamento de Arte dramático de la Escuela de Bellas Artes y la montaron. Cuando llegó el momento de estrenarla, cortan la luz. Entonces, con las lucecitas de los celulares y una cámara que había para filmar hubo suficiente luz -cientos de lucecitas encendidas- para representar esa obra. Fue conmovedor e inolvidable para mí. Parecía que estábamos en la época de Shakespeare. Ese fue un momento inolvidable de mi vida como director, había cientos de personas en ese estreno.
A tono con esto, otra de tus últimas obras alerta sobre el avance de los negocios inmobiliarios en espacios públicos…
Aventuras en la Isla 132 fue escrita como un acto de amor a la Universidad Nacional del Comahue y a un espacio público de la ciudad, dos lugares que se conjugan en la obra y que son muy caros a mí. En la obra se escucha el noticiero de Radio Universidad-Calf del año 2017 en la voz de Walter Pérez. La obra fue escrita a pedido para la inauguración del teatro universitario pero como esta construcción no se terminó, la obra no será estrenada jamás. Aventuras en la Isla 132 estaba dedicada muy particularmente a la comunidad universitaria y a sus eternas y constantes disputas, reyertas, desencuentros y abrazos, lo cual son actitudes humanas también amorosas.”
Es curioso que no se haya puesto en escena porque el teatro que iba a inaugurar con su estreno, jamás se concluyó.
El teatro universitario está inconcluso. Esto supone dos errores. El primer error es no haber consultado a la comunidad universitaria sobre la viabilidad de un proyecto tan importante. Probablemente la comunidad universitaria hubiese dicho "hay cosas más importantes para la universidad que hacer un teatro". El segundo gran error es no terminarlo. Por eso yo tengo un proyecto para que esa obra finalmente se concluya y que voy a presentar a la Decana Beatriz Gentile. Tengo muchas ilusiones por concretarlo porque dejar así ese lugar es un despropósito: allí podrían existir actividades constantemente y el espacio podría estar al servicio de toda la comunidad de la región. Dejar inconcluso ese lugar es malgastar los escasos recursos económicos de la universidad. (Cinco años después, la obra sigue inconclusa)
Tus obras, leídas como narrativa, tienen una explícita musicalidad pero casi no tienen indicaciones sonoras (excepto, quizás, la necesidad de reproducir el sonido del viento) ¿A qué se debe?
No sé, yo le doy particular importancia al desarrollo sonoro de mis obras. Probablemente incidan mis 11 años de guionista radial para la radio universitaria. Seguro hay una influencia de esa formación radial que recuerdo con mucho cariño. Una vez ganamos un premio iberoamericano con un programa que se llamaba Territorios.
¿No has pensado en volver a escribir para radio?
En un momento pensé en escribir un guión para una historieta teatral sobre la vida cotidiana en Neuquén. Pensaba en crear un personaje propio de nuestra región, no sé, un bancario divorciado que tiene que andar con su autito por las calles de la ciudad, puteando por el tránsito, con mil problemas, …
…quejándose por el quilombo de tránsito que genera el nuevo shopping…
Hay cosas que no tienen ni pies ni cabeza. ¿Por qué no inauguran fábricas en lugar de inaugurar supermercados? ¿Por qué no se expropia el casino y se lo hace una Escuela de Artes y Oficios? Lo que necesitamos son más fábricas y no estas estructuras que cobran caro. Dejemos que los almacenes barriales cumplan su función… Pero nosotros, ¿estamos hablando de literatura o de qué?
